Mesón Restaurante “El Alfarero” de Mérida, arte y gastronomía unidas

En un principio el local donde está ubicado ahora el Mesón Restaurante “El Alfarero” era una Alfarería de reconocido prestigio y que dirigía el afamado ceramista Rafael Ortega que en su haber cuenta con el Premio Nacional de Artesanía, con la realización de decenas de exposiciones en todo el mundo, y con la experiencia de haber sido profesor de Cerámica y Alfarería de la universidad Autonómica de Madrid ( donde dio clases entre otros alumnos a SS.MM. la Reina Doña Sofía), de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y ya en la última etapa de su vida profesional en la Escuela de Artes y oficio de Mérida.


En el año 2004 se hizo en esta local una gran reforma dando lugar al Mesón Restaurante “El Alfarero” que acoge, todos los días, a clientes de la ciudad y, sobre todo, a turistas para degustar algunas de sus tapas o comer a la carta o su menú diario.

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2 comentarios

  1.   MARK dijo

    NO VOLVERÉ A ESTE RESTSAURANTE: ME SENTÍ COMPLETAMENTE ESTAFADO.

    hace no mucho tiempo estuve en este restaurante y nos llamó mucho la atención por la fachada que tenía, la cual, es el gancho perfecto para el timo. Entramos y vimos un buen servicio de los camareros, la cosa es, cuando van y nos ponemos a comer, QUÉ COMIDA MÁS MALA Y CARA, MUY CARA. Después de desplumarnos sacandonos 120 euros, no se dignaron ni a invitarnos un chupito, todos los platos malos, el pisto, sabía a lata, y los postres caseros, los compra mi esposa en el mercadona, MENUDO TIMO, NO VOLVERÉ, PERO SI ESTO SIRVE DE ALGO, A TÍ ME QUE LEES, TEN MUCHO CUIDADO CON ESTE RESTAURANTE, ES COMO ENTRAR EN UN TUNEL CADA VEZ MÁS ESTRECHO, Y QUE LA MANERA DE SALIR, ES CON LOS BOLSILLOS VACÍOS Y MUCHO DOLOR DE ESTÓMAGO.

  2.   José dijo

    Un verdadero desastre….. un quiero y no puedo.
    El servicio, penoso.
    La calidad pésima.
    La materia prima de tercera.
    No recuerdo sentirme tan mal en un “restaurante”. Tras cantarnos la carta y solicitar la bebida tuvimos que esperar al final de los primeros platos para poder saciar nuestra sed, entre medias la falta de cucharas y tenedores impedía una correcta velada gastronómica, con desfases entre los primeros platas de cada comensal de más de 10 minutos de reloj. De la comida mejor no hablar, pero como dato anecdótico…. hago yo mejor un consomé con agua de fregar que el que tienen la valentía de poner ellos en la mesa de sus comensales.
    Un verdadero desastre de la restauración que para nada se corresponde con las decenas de fotos de famosos con un ceramista.
    Un abrazo.

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